LOS CORTEJOS DEL DIABLO- GERMAN ESPINOSA. ANÁLISIS DE PERSONAJE: PEDRO DE HEREDIA


Pedro de Heredia resulta ser un personaje que se caracteriza por generar reacciones polémicas y a la vez contrariadas, producto de las distintas versiones de la historia oficial. Sin embargo, exceptuando la versión de la historia que se imparte en la escuela tradicional donde se le tiene como el conquistador genuino, diversas fuentes concuerdan en que era un hombre caracterizado por la barbaridad de sus acciones en el ejercicio de su poder como conquistador. En el caso de los Cortejos del diablo, Espinosa reafirma su carácter introduciendo al personaje  citando: “Pedro de Heredia de todo tenía fama menos de hombre pacífico” Pag 89. Y esto se va corroborando a medida que avanza el relato, haciendo de su vida una mezcla de sucesos insólitos pero que cobran sentido a medida que empiezan a empalmarse con actitudes y estructuras que se esconden tras la fachada del proceso de conquista y que aún prevalecen en el ADN de la sociedad actual.
En los Cortejos del diablo, Heredia es presentado como un personaje histórico clave en los procesos de descubrimiento, conquista y fundación de varias ciudades de Colombia. Inicialmente, es un personaje que no tiene voz propia, la descripción de su carácter es atribuido al recuerdo de Rosaura quien en este caso representaría la voz de historia oficial. Es a través de sus imágenes que se logra articular hechos históricos como la Fundación de Cartagena de Indias el 1 de Junio de 1533, o las expediciones y descubrimientos de nuevas tierras además de describir la personalidad avara del conquistador tal como lo ejemplifica Espinosa:
<< Muy bien lo recordaba Rosaura García. Pedro de Heredia intentaría más tarde una expedición al Mar del Sur y descubriría la alucinante región de Cenúfana. Alonso de Heredia explotaría Tolú y marcharía luego  a la fundación de Ayapel remontando un río arcilloso y turbio al que posteriormente llamarían Bredunco. Buscando el tesoro inexistente de Dabeiba, en tierras de dadaibes, Pedro de Heredia descubriría con Vasco Nuñez de Balboa la escarpada serranía de Abibe y llegaría hasta las costas meridionales del Darién. Se pondría una papalina de órdago en el sitio Barrancavieja y haría el mayor repartimiento de solares y tierras de pasto de la provincia. Eso era Pedro de Heredia>> Pag 90.
Para comprender el arquetipo de personaje que se va formando y la posición que ocupa en la historia, hay que entender la organización política del estado español, bajo el poder de la monarquía (1469-1516). España, con intenciones económicas pretendía la apertura de nuevas rutas comerciales debido a los bloqueos  hacia Portugal y Asia, y con la destinación de las bulas papales otorgadas a la monarquía para el descubrimiento de nuevas tierras a cambio de la evangelización de los conquistados, inicia sus expediciones hacia las Américas. Para ello se concreta un grupo reducido de hombres provenientes de clases influyentes, quienes mediante la atribución de capitulaciones de descubrimiento y rescate por parte de la monarquía accedían a ejercer poderes militares, civiles y hasta criminales, sin embargo la corona tenía los derechos sobre las tierras conquistadas y era la dueña nominal de las tierras descubiertas. Aún así, los conquistadores, bajo sus propios medios de reclutamiento y financiación se embarcan a la conquista. De ahí se entiende las discrepancias que pudieron haberse dado entre la corona y los conquistadores por los derechos sobre estas tierras.
Va surgiendo entonces el arquetipo del conquistador representado por Pedro de Heredia a quien se le atribuían las denominaciones de “El Adelantado”, “El Fundador” y “El desnarigado”, ésta última hace referencia a una de las reyertas en las que se le vio involucrado en los “madriles”,  donde su naríz salió volando, como lo describe Espinoza: “Una noche se lió con seis tipos y, en un estoqueo de puño, su nariz voló a cinco metros y la cara le quedó como cuba sin botana” Pag 89. Situación por la cual se cree, se embarcó a las indias, prófugo de la justicia al dar muerte a uno de los agresores. Sin embargo, al llegar a nuevos territorios, la cosa no paró ahí, Heredia se vió involucrado en similares tropeles, además de promover las bacanales y espectáculos públicos, ejerciendo siempre el poder tirano como manifestación de la supremacía española, representado en el vínculo que mantuvo con Rosaura:
<<Rosaura sabía muy bien que no hacía otra cosa que volver a las andadas. Bastante le conocía desde la vez que forzó a plena luz la puerta de su casa e intentó violarla contra las tapias cuadriculadas de su patio. Heredia no podía contenerse cuando estaba en celo. Se abría la bragueta y sálvese quien pueda.>>
Rosaura, en este sentido, caracterizaría perfectamente la sociedad dominada que se gestaba ya por entonces. Rosaura es la tierra perpetrada, la sociedad que a pesar de la invasión, la pérdida de identidad de las comunidades originarias, es una sociedad que en el fondo ama ser dominada, prefiere que la fuerza y el poder recaiga sobre ella para someterla a sus caprichos, tal como le sucedió a la hija de Juana García cuando al fin el Fundador había logrado su cometido, para después abandonar su deseo de poseerla:
<<Y el obelisco del Fundador la penetró con fuerza y eficacia de taladro y la mujer acabó desesperadamente enroscándose a las piernas y al tronco del hombre al que, sin saberlo, amaba>> Pag 97.
Con lo anterior se gesta la figura de Heredia, personaje histórico pero a la vez carnavalizado, evidenciado en la imagen que se forma en torno al cuerpo, en mayor medida por la constante exhibición fálica del Fundador, que en este sentido representaría la estructura patriarcal implantada en tierras indias, además de el exceso de poder y la dominación, manifestado también en las recurrentes violaciones perpetradas a mujeres en la villa en ejercicio de los excesos de su poder:
<<Los días subsiguientes fueron espectativos y tirantes para la villa. Heredia ―en especial después de la muerte de su amigo Pedro Romero― asumió poderes casi omnímodos y estuvo a punto de establecer, en su beneficio, el derecho de pernada>> Pag96.
El derecho de pernada se asume como el privilegio feudal de los nobles de pasar la primera noche de bodas con la mujer de sus vasallos. Derecho que continuaba en vigencia en la España de la época como parte de la herencia feudal, sin embargo ya en América este tipo de privilegios comenzaron a verse como prácticas históricas de abuso y servidumbre sexual que ponen sobre la mesa la evidente dominación sobre las clases bajas, se pone en tela de juicio el papel de la mujer en la sociedad y el abuso sexual como un hecho histórico.
También se presenta una exageración del órgano genital mediante el uso del lenguaje paródico empleando términos como: “el obelisco” o “la polla”, éste último en momentos en los que Rosaura tuvo que apelar a sus artes mágicas para protegerse de su agresor:
<<La mujer invocó a Buziraco y la polla de Pedro de Heredia quedó convertida en una polla de verdad, que cloqueaba a más no poder y realizaba esfuerzos desesperados por zafársele el entronque y le picoteaba las turmas imaginándolas gigantescos hollejos de habichuelas maduras>> Pag 91.
En este sentido, también existe una ruptura de los límites entre lo real y lo fantástico donde se parodia el cuerpo y en general, la imagen y el poder del conquistador a través del lenguaje, apelando en este caso a la magia y los hechizos, reduciéndolo a la burla y al humor.
Por otra parte el proceso de transculturación que se dio en las indias producto de los intercambios culturales en ambos sentidos, se ve reflejado en la relación que los conquistadores mantuvieron con los caciques indios para alimentar sus propios intereses, así mismo para apoyar un bando u otro en cuestiones de peleas territoriales entre tribus de las cuales también se verían beneficiados los intereses de la corona española:
<<El desnarigado se batió como un león hasta cuando― a la hora de non, por tradición establecida en las indias― vino la ronda en su auxilio. Tan pronto amaneció, el Fundador cruzó en un barquichuelo la bahía y exigió a su amigo el cacique Carex de Codega un contingente de mil indios para caer sobre la villa sediciosa>> Pag. 98
También se manifiesta en el uso de la magia india y africana en beneficio propio o para someter a otros:
<<…Una tarde se valió de un jeque indio para entrar en casa de Rosaura, hizo que el hechicero neutralizara los poderes de la hija de Juana García; entonces aguardó a que la bellísima muchacha se recogiera en el lecho, desnuda como solía hacerlo, y de un salto se le fue encima>>. Pag 96.
Finalmente el proceso de transculturación está dictaminado por un duelo de imaginarios donde los partícipes son los dominados y los dominadores, estos últimos ensanchan su poder mediante el traslado de las instituciones a América. En este sentido en los Cortejos del Diablo, la transculturación se evidencia en sus tres instancias: la deculturación, hace referencia al abandono y la pérdida, en este caso, de la identidad de las culturas originarias. En segundo lugar la neoculturación, se relaciona con las nuevas creaciones culturales producto de la implantación de un nuevo orden social jerarquerizado, y por último la aculturación, se entiende como la adopción de un nuevo estándar de comportamiento y funcionamiento social. Este último, devela el arquetipo de conquistador, la etiqueta empleada para ejercer el respectivo control social a través de la imposición de una estructura cultural homogénea que aún prevalece en la sociedad actual.

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